Poemas para la ceremonia civil

22 julio 2014 Bodas, IdeasBoda 0 Comments

De un tiempo atrás es costumbre que durante la celebración de la ceremonia civil, invitados, familiares, e incluso los novios realicen diversas lecturas con el único objetivo de convertir la ceremonia en algo inolvidable, personal y con sentimiento.

Las ceremonias civiles tienen la ventaja de que se pueden personalizar las lecturas, ya sea en el propio juzgado, en unos jardines o en medio del bosque. Hacer de vuestra ceremonia algo más especial aportando la emotividad que da un poema de amor.

Para romper con la frialdad a la que las ceremonias civiles nos tenían acostumbrados, hemos seleccionado algunos poemas:

20 poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda
Poema 12

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino. 
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

Amor eterno’ de Gustavo Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente; 
Podrá secarse en un instante el mar; 
Podrá romperse el eje de la tierra 
Como un débil cristal. 
¡todo sucederá! Podrá la muerte 
Cubrirme con su fúnebre crespón; 
Pero jamás en mí podrá apagarse 
La llama de tu amor.

Amar es querer la felicidad del otro, de Martin Gray

El amor jamás es acoso, es alegría, libertad, fuerza.
Y es el amor el que mata la angustia.
Allí donde falta el amor, nace el miedo y el aburrimiento.
El amor es arrebato, el amor es entusiasmo, el amor es riesgo.
No aman y no son amados, aquellos que quieren ocultar ó esconder sus sentimientos.
El amor es generosidad, el amor es entrega, el amor es intercambio.
Quien da mucho, recibe mucho a fin de cuentas
Porque nosotros poseemos aquello que damos.
Amar no es dañar al otro, dominarlo, sino acompañarlo en su camino y ayudarlo.
Saber aceptar al otro tal como es
Alegrarse de la felicidad que logre.
Amarlo en su totalidad, porque él es lealtad y belleza, defectos y cualidades.
He aquí las condiciones del amor.
Porque el amor existe en virtud de la indulgencia, del perdón y del respeto al otro.
Cuando por fin se encuentran dos almas, de Victor Hugo

Cuando por fin se encuentran dos almas,
que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío,
Cuando advierten que son parejas,
que se comprenden y corresponden,
En una palabra, que son semejantes,
surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas,
una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo.
Esa unión es amor,
amor auténtico, como en verdad muy pocos hombres pueden concebir,
amor que es una religión,
que deifica al ser amado cuya vida emana
del fervor y de la pasión y para el que los sacrificios
más grandes son los gozos más dulces.
Cómo te amo a ti, de Elizabeth Barrett Browning

¿Cómo te amo a ti? Déjame contarte las maneras.
Yo te amo a ti a lo largo, ancho y alto
Mi alma puede alcanzarte, cuando te siento fuera de mi vista
Por el fin de ser y gracia ideal.
Yo te amo a ti al nivel de cada día
El mayor descanso necesario, por el sol y la luz de las velas.
Yo te amo a ti libremente, como los hombres se esfuerzan por lo correcto;
Yo te amo a ti puramente, como ellos vuelven de la alabanza.
Yo te amo con una pasión lista para usar
En mis viejas penas, y con la fe de mi infancia.
Yo te amo a ti con un amor que parece perderse
Con mis santos perdidos, yo te amo a ti con la respiración,
La sonrisa, las lágrimas, de toda mi vida -y, si Dios lo elige-
yo te amaré a ti mejor después de morir.

 

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Artículo extraído de: http://www.bodas.net/articulos/poemas-para-la-ceremonia-civil–c2499